El Pont Vell es uno de los elementos más emblemáticos de Ontinyent. Se empezó a construir en 1500 y se terminó en 1501, obra de los maestros de obras y canteros Pere Ribera, de Xàtiva, y Joan Montanyés. Durante siglos fue el único acceso a la Vila.
Cómo es
Tiene dos arcos de medio punto, ligeramente apuntados, apoyados sobre tres pilares; el central es un enorme pie de sillares en forma de quilla para cortar la corriente. Está revestido de piedra labrada, y su barandilla se hizo con los restos de varios portales de la muralla derribados a finales del siglo XVIII.
Alrededor del puente
El puente cambió las comunicaciones de la Vila y a su alrededor creció parte de la historia de la ciudad:
- El Camí dels Carros, abierto por las Germanías de Ontinyent en 1520-1521: desde su bajada hay una de las mejores vistas de la Vila y del Raval, con las casas apiladas unas sobre otras.
- El Tirador dels Peraires (siglo XVI), donde los pañeros tendían a secar los paños de lana.
- La calle de la Cantereria, donde a principios del siglo XVII las cuevas de la ribera, habitadas por las familias más humildes, se transformaron en casas.
Visita
Se cruza en la Ruta por la Vila, camino de la plaza de Baix y el Museo Festero. Desde el puente de Santa María, aguas arriba, se ve la otra gran postal: las casas colgadas sobre el río.
Fuente: Turismo Ontinyent.









