En el extremo noroeste del recinto medieval de la Vila, asomado al río Clariano, se alza el Palau de la Vila, probablemente un antiguo alcázar andalusí. Tras la conquista del Hisn Untinyân por Jaime I, hacia 1245, fue residencia real y, más tarde, palacio nobiliario.
Historia
En los primeros años tras la conquista tenía una función defensiva y era también sede del incipiente gobierno municipal. La tradición dice que Jaime I, Pedro el Grande y Jaime II se alojaron en él. A principios del siglo XVI pasó al linaje de los Blasco, y en 1666, siendo del conde de Carlet, recibió la visita de la infanta Margarita de Austria, hija de Felipe IV.
Con la muerte de su última propietaria, la duquesa de Almodóvar, en 1814, empezó una larga decadencia. Fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1974 (hoy Bien de Interés Cultural), el Ayuntamiento lo compró en 1990 y se rehabilitó por completo entre 2008 y 2011.
Qué ver
- El criptopórtico, un "pórtico enterrado" de bóvedas de cañón y grandes arcos que sostiene el edificio, con una galería en rampa que era el antiguo acceso.
- El Museo de los Gegants i Cabets, con los gigantes y cabezudos de las fiestas.
- Desde 2012 se celebran aquí los plenos del Ayuntamiento.
Visita
- Dirección: plaza de Sant Roc, 2 (Barrio de la Vila).
- Aquí está la Oficina de Turismo (962 91 60 90): el mejor punto de partida para recorrer la Vila con la Ruta por la Vila.
Fuente: Turismo Ontinyent.









