🗓️ Revisado: octubre de 2026
El río Clariano atraviesa Ontinyent por un cauce encajado, y la Vila, el núcleo medieval, se asoma a él desde lo alto. Cruzarlo siempre ha sido una necesidad, y cada época de la ciudad lo ha resuelto a su manera: con sillería a principios del siglo XVI, con piedra labrada y ladrillo en el XIX, con hormigón armado a mediados del XX, con un gran arco a finales de ese mismo siglo y, ya en el XXI, con una pasarela para ir a pie. Leídos en orden, sus puentes cuentan cómo ha crecido la ciudad a un lado y otro del río.
Aguas arriba, el Clariano recibe en el Pou Clar los manantiales que le dan su caudal permanente.
Pont Vell · 1500-1501
El Pont Vell se construyó entre 1500 y 1501 a los pies de la Vila, y su llegada reorientó las comunicaciones del núcleo medieval. Es de sillería, con dos arcos ligeramente rebajados que arrancan del cauce, y su calzada baja en suave pendiente desde la Cantereria hasta la plaza de Baix. Sobre los contrafuertes, el paso se ensancha en unos rincones con bancos corridos de piedra.
Está declarado Bien de Relevancia Local y, tras una restauración que terminó en 2023, se cruza a pie y en bicicleta.


Su historia, sus constructores y lo que creció a su alrededor (el Camí dels Carros, el Tirador dels Peraires, la Cantereria) están en su propia ficha: el Pont Vell →
Pont Nou · siglo XIX
Aguas abajo, en la avenida de Sant Francesc, el Pont Nou pertenece ya a otra época. El catálogo municipal de patrimonio lo fecha hacia 1860-1893 y lo describe con la tipología de las construcciones civiles del siglo XIX: piedra labrada y ladrillo, tres ojos de medio punto y plafones circulares que decoran las enjutas, el espacio entre los arcos.
Más tarde se ensanchó con voladizos de hormigón y una barandilla metálica que alteraron su imagen original. Tiene protección integral en el catálogo.
Pont de Santa Maria · mediados del siglo XX
Aguas arriba de la Vila, el puente de Santa María salva el barranco del Clariano y une la Vila con el barrio de Sant Rafael por la calle Magdalena. Es de hormigón armado, mide unos 150 metros de largo y se construyó en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX. Tiene protección integral en el catálogo municipal.
Desde el otro lado del puente se ve una de las grandes postales de la ciudad: las casas colgadas del Barrio de la Vila sobre el río.
Pont del Salt del Bou · finales del siglo XX
Ya en la ronda, aguas arriba, el puente del Salt del Bou cruza el barranco con un gran arco. Es de finales de los años noventa y pertenece a la ciudad contemporánea: la del tráfico que bordea el centro.

La nueva pasarela · 2025
El paso más reciente sobre el Clariano no es para coches. En julio de 2025 entró en servicio una pasarela peatonal de 26 metros de largo y 2 de ancho entre el parque de Les Mamàs Belgues, en la Cantereria, y el barrio de Sant Josep, junto al Molí Descals. Forma parte de la restauración del río entre el Pont Vell y el Pont Nou que ha ejecutado la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Es inundable: se apoya sobre marcos de hormigón por los que pasa el agua, y sus barandillas se pueden retirar si se espera una crecida.
Después de siglos de puentes pensados para salvar el río, esta pasarela es de otro tipo: el entorno del Clariano vuelve a ganar espacio para el paseo y la conexión peatonal entre barrios.
Fuentes: Ajuntament d'Ontinyent; Catálogo de bienes y espacios protegidos del Plan General de Ontinyent (2007), fichas 24, 84 y 148; Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano; Confederación Hidrográfica del Júcar; ficha de obra del Salt del Bou (Urbinsa); restauración del Pont Vell: Valencia Plaza (28-4-2023).


















