Declarado Conjunto Histórico-Artístico en los años setenta, el Barrio de la Vila conserva uno de los conjuntos medievales más representativos de las tierras valencianas. Aquí nació Ontinyent: a principios del siglo XV era la tercera villa más poblada al sur del Júcar, solo por detrás de Xàtiva y Orihuela. Encaramada sobre el río Clariano, la Vila guarda la esencia de la ciudad en sus calles, callejuelas y rincones sin salida.
Un paseo por la Vila
Se puede entrar por el portal de Sant Roc o por la empinada pujada del Fossaret. La calle Mayor de la Vila (o de la Trinitat) conserva aún su aire señorial, con portales de dovelas de piedra y esquinas de sillería. Bajando, se llega a la plaza de Sant Pere, al Callarís y a calles que conservan la historia en su nombre, como Cordellat o de l'Església. Las fachadas rehabilitadas, pintadas de colores vivos, han dado nueva vida al barrio. Desde el otro lado del puente de Santa María se ven las casas colgadas sobre los restos de la muralla, con el profundo cauce del río al fondo.
El Palau de la Vila
En el extremo noroeste del recinto, sobre el río, se alza el Palau de la Vila o de la Duquesa de Almodóvar, probablemente un antiguo alcázar andalusí. Tras la conquista de Jaime I, hacia 1245, fue residencia real y, más tarde, palacio nobiliario. Es Bien de Interés Cultural, se rehabilitó entre 2008 y 2011 y hoy acoge los plenos del Ayuntamiento, el Museo de los Gegants i Cabets y la Oficina de Turismo.
Santa María y el campanario
La iglesia arciprestal de Santa María se construyó sobre todo entre los siglos XIV y XVI, probablemente sobre la antigua mezquita. Destacan las bóvedas que reproducen las de la Lonja de Valencia, obra del maestro Benet Oger (1518-1530), y una portada renacentista (hacia 1535) de las más bellas del Renacimiento valenciano. En la capilla de la Purísima se venera la imagen de plata de la patrona.
Su campanario, iniciado en 1689, mide más de 71 metros: es el más alto de la Comunitat Valenciana y tiene 13 campanas. Se ve desde cualquier punto de la ciudad.
La Plaza Mayor
A los pies de las murallas, la Plaza Mayor ha sido el centro de la vida pública desde el siglo XVI. La preside el antiguo Ayuntamiento o Casa del Consell, y enfrente está el Palacio de los Condes de Torrefiel, sede actual del Ayuntamiento, con una puerta gótica de piedra idéntica a la del salón dorado del Palau de la Generalitat. Cada agosto se levanta en ella el castillo de madera de las Embajadas de Moros y Cristianos.





